El destino
¿Por qué Santander y Cantabria?
Santander, eres novia del mar. Así lo inmortaliza la letra de un conocido bolero y lo convalida el visitante nada más poner pie en la ciudad. Porque la capital de Cantabria no se entiende sin el agua del mar, sin su preciosa y admirada bahía y sin sus recono cidas y apreciadas playas de arena fina.
Pero tampoco lo haría sin la calidez de sus gentes, de particular hablar cantarina y el paciente encuentro entre ese mar y la mon taña que asoma en la distancia para dibujar un entorno de singular belleza paisajística que se extiende por una región que cuenta con más de 250 km de costa y numerosas joyas naturales, incluido Costa Quebrada, un vasto, sobrecogedor y atractivo terri torio litoral, reconocido como Geoparque Mundial de la UNESCO que permite pre senciar la geología en acción y descubrir de un modo sencillo y directo el origen y la evolución de nuestra tierra.
La cultura, en el centro
Santander es cultura. Así lo atestigua desde antes de mediados del siglo XX la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y el Festival Internacional de Santander (FIS) y hoy lo refrenda el Centro Botín y la diversidad de museos y espacios culturales repartidos por toda la ciudad.
Considerada la octava ciudad cultural de España, Santander aspira a mejorar esta relevante posición de la mano de nuevos proyectos ya en marcha marcados por la calidad y la innovación: Faro Santander, la nueva iniciativa de ocio y cultura que Banco Santander proyecta en su antigua y emblemática sede principal del Paseo Pereda; el Museo de Arqueología y Prehistoria de Cantabria (MUPAC) o el centro asociado al Museo Reina Sofía–Archivo Lafuente.
En Cantabria la cultura tiene muchas más caras: la mayor densidad de cuevas con arte rupestre del mundo con 10 cavidades declaradas Patrimonio de la Humanidad, Caminos de Peregrinación declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, fiestas populares, monasterios y aldeas...
De buena mesa
En Santander y Cantabria se come muy bien. Lo dicen los expertos y gastrónomos y lo confirma una cocina de merecidos galones cosida como pocas a productos, haberes y saberes locales.
Una gastronomía con identidad propia y reconocida calidad con cinco restaurantes con estrellas Michelín y doce restaurantes con soles Repsol. Pero también podrás encontrar modestas casas de comidas, tabernas, bares y restaurantes que saben muy bien lo que se cocinan.
Porque no olvidemos que aquí somos de sobar anchoas y de destilar orujo; de elaborar quesos, sobaos y quesadas; de endulzarnos la vida con hojaldres, corbatas o pantortillas; y de comer cocidos en invierno, bonito en verano y rabas todo el año.
Orgullosos de nuestras tradiciones
No hace falta tener ocho apellidos cántabros para sentirse orgulloso de ser de aquí, de la tierruca.
Somos de remar en trainera, de abrir velas en la mar y de cabalgar con la tabla sobre las olas; de jugar a los bolos en la bolera, a las palas en la playa o al golf en bellos campos a pie del mar o de las montañas; de cantar montañesas y marineras allá donde podemos y nos dejan; de pito, tambor y pandereta.
Somos de Caminos de Peregrinación declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO y de Fiestas de Interés Turístico Nacional como La Vijanera en Silió. Somos de vestir traje montañés o campurriano y de andar en albarcas por los praos; y de pisar la arena de día y contemplar las estrellas por la noche.
Un entorno natural y maravilloso
Sin aglomeraciones, Santander es la puerta para adentrarse en el gran espectáculo de la Naturaleza que ofrece Cantabria.
Un destino verde y poco masificado ideal para conocer espacios y recursos únicos y singulares como el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, una antigua explotación minera a cielo abierto situada muy cerca de Santander en la que cientos de especies de animales viven en semilibertad; El Soplao, una de las grandes maravillas de la geología accesible para todo tipo de público; o la majestuosidad de los Picos de Europa, en cuyo corazón el Teleférico de Fuente Dé transporta al visitante a más de 1.800 metros de altura para apreciar un paisaje de inmensa belleza.
Un destino mediano, cómodo, moderno y sostenible
En Santander y Cantabria, todo está a un paso. Un destino de tamaño medio, cercano, cómodo y accesible; moderno, cosmopolita y sostenible; tecnológico y seguro; y al borde del mar y de las montañas.
Una ciudad y una región que, además, se presentan comprometidas con los objetivos de desarrollo sostenible y convencidas de que la actividad congresual supone una excelente oportunidad para generar riqueza local y abrirse al mundo.
Un ambiente creativo e innovador dotado de una variada oferta de infraestructuras y sedes singulares y de una amplia red de organizaciones profesionales especializadas en el sector MICE que hacen de Santander y Cantabria el lugar perfecto para celebrar reuniones, congresos y otros eventos corporativos.